El jueves 10 de septiembre, miembros del Partido Laboral Progresista (PLP) de Kentucky asistieron a una manifestación organizada por estudiantes de A Nature Group (ANGr) y el Colectivo Feminista Interseccional en respuesta al acuerdo del gobierno indio para arrendar terrenos en el Parque Nacional Kaziranga a una empresa que pretende construir hoteles de lujo. Preocupados por la destrucción ambiental bajo el capitalismo y el auge del fascismo desde Estados Unidos hasta la India, estos estudiantes se unieron con pancartas, literatura y música para marchar por las calles hasta un parque local, donde se pronunciaron discursos y se compartió chai tradicional indio.
Los miembros del PL llevaron ejemplares de DESAFÍO a la marcha, destacando la necesidad de la solidaridad de la clase trabajadora ante la crisis climática, ya que el imperialismo capitalista genera desastres ecológicos que afectan a los trabajadores de todo el mundo. También queríamos señalar los límites del reformismo, pero un estudiante ya lo había mencionado en un discurso, afirmando que la lucha de clases es el medio más eficaz para cambiar la sociedad, no las urnas. Los miembros del PL estuvieron allí para enfatizar la necesidad de una lucha de clases liderada por un partido comunista revolucionario, no por las urnas. Para salvar el medio ambiente, necesitamos una revolución comunista donde los trabajadores controlen todos los aspectos de la sociedad, no los demócratas, republicanos ni socialistas.
Los trabajadores en India se han enfrentado a un gobierno fascista que castiga violentamente a cualquiera que alce la voz, presagiando las luchas que enfrentaremos aquí en Estados Unidos a medida que el fascismo siga creciendo.
El organizador principal pronunció un discurso en el evento, detallando la importancia ecológica del Parque Nacional de Kaziranga, no solo para el mundo, sino también para los pueblos indígenas de la zona, quienes serán los más afectados por la destrucción ambiental. Kaziranga es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Alberga a más de 2200 rinocerontes indios de un cuerno, dos tercios de la población mundial.
También es una reserva de tigres y hogar de otras especies en peligro de extinción. Además, los indígenas locales han habitado la región durante miles de años y dependen de la ecología local para su subsistencia. En particular, los humedales, las praderas y los manglares sirven para prevenir inundaciones devastadoras. Hasta la fecha, al menos 45 familias indígenas han sido desalojadas por la fuerza de sus hogares.
Para colmo, el gobierno fascista de la India ha tachado de “antinacional” a cualquiera que se atreva a oponerse al desarrollo capitalista en Kaziranga. Pranab Doley, un organizador indígena, ha sido encarcelado ilegalmente bajo la draconiana Ley de Seguridad Nacional por denunciar la destrucción de Kaziranga. Se le ha negado la libertad bajo fianza y el sistema judicial ha pospuesto repetidamente su juicio a nuevas fechas arbitrarias, lo que equivale a un castigo sin juicio.
Esto refleja el trato que la administración Trump ha dado a los nativos americanos y demuestra la arbitrariedad con la que el nacionalismo divide a los trabajadores.
Al debatir cómo podemos resistir, hablamos de muchas diferencias y similitudes entre India y Estados Unidos. En primer lugar, un miembro de PL mencionó cómo las crisis ambientales ocurren en todo el mundo debido al capitalismo, haciendo referencia a la destrucción de tierras en los Apalaches para la extracción de carbón, lo que desplazó a muchas personas de la zona y provocó violentas inundaciones que cada año causan muertes y personas sin hogar. En respuesta, un estudiante mencionó que también se están construyendo centros de datos en los Apalaches, lo que aumentará los costos de la energía y consumirá grandes cantidades de agua. Un punto importante que señaló el estudiante que lideraba el evento fue que, si organizáramos un evento similar en India, habría muchas probabilidades de que nos detuvieran sin juicio por parte de la policía o el ejército de un estado fascista. A esto le siguió otro estudiante que dijo que deberíamos luchar aún más en Estados Unidos mientras podamos, porque nuestra lucha aquí afecta a las luchas del resto del mundo.
El fascismo es el capitalismo en crisis. Es cuando el sistema ya no puede apoyarse en la ilusión de la “democracia” para mantenerse y debe recurrir a métodos más violentos, utilizando la ideología racista, sexista y nacionalista como justificación. Desde las colinas de Kentucky hasta los humedales de Kaziranga, luchamos contra el mismo sistema. El internacionalismo comunista es lo único que puede llevarnos de librar pequeñas batallas aisladas a un mundo sin fronteras, sin explotación racista, sin desastre climático ni guerras imperialistas. ¡Únete al Partido Laboral Progresista y lucha por un futuro para la clase trabajadora, un futuro comunista internacional!