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México: solidaridad con los trabajadores de la salud

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31 Octubre 2026 60 visitas

¡Apoyo total a la heroica lucha de los trabajadores en resistencia del IMSS!

El siguiente volante fue repartido por miembros del PLP en México durante una marcha de miles de obreros indignados. Al día siguiente, esos trabajadores votaron en un referéndum que rechazó el aumento pactado entre la patronal y el sindicato charro. Una semana después, estos ladrones impusieron un nuevo aumento del 4% al tabulador salarial, muy por debajo del 10% que exigían los trabajadores. Los disidentes de las bases siguen en la lucha y han convocado a nuevas protestas. Los miembros del PLP estarán ahí, hombro con hombro con nuestros hermanos y hermanas de clase en la contraofensiva, llamando a la revolución comunista a cada paso del camino.

Después de los resultados propatronales y anti base trabajadora del Congreso Nacional Extraordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), del 12 de septiembre, dieron inicio las valientes protestas de los trabajadores en contra del raquítico aumento salarial del 2.9% directo al tabulador (el incremento de 1.75% de la cláusula 157 va directo a los bolsillos de las Afores), el abandono de la defensa del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) para favorecer las ganancias millonarias de los fondos de pensiones privados, la aprobación de cláusulas del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) que tienen como propósito reprimir y eliminar la disidencia sindical, junto con la complicidad con la patronal para no denunciar la falta de insumos, medicamentos y personal para la atención de los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Como resultado de esta clara traición, los trabajadores también exigen la destitución del “líder” del Sindicato, Dr. Rafael Olivos Hernández, y del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Históricamente, la dirigencia sindical se ha apegado a los designios de la patronal y del partido gobernante en turno en beneficio de los intereses de la élite capitalista que ostenta el poder en México.

Los ataques a las condiciones laborales, las pensiones y la reducción de los servicios de salud públicos para beneficio de las ganancias de la medicina privada han sido la constante al menos en las últimas cinco décadas; la dirigencia se ha coludido con la patronal para concretar esos ataques y traicionar a la base trabajadora. Pero no solo eso: sus dirigentes han sido parte integral de ese proceso como miembros del partido gobernante en turno y, generalmente, diputados o senadores, quienes legislan dichos ataques, que afectan a los trabajadores y a los derechohabientes usuarios, que han visto el deterioro y reducción de los servicios.

Los dirigentes sindicales han sido, en su momento, legisladores del PRI y, actualmente, de Morena, como ocurre con Rafael Olivos, quien es diputado suplente del anterior secretario Arturo Olivares Cerda. Estos cínicos sinvergüenzas ostentan cargos sindicales y legislativos, y son cómplices activos de los ataques a los derechos laborales y a la salud de la población; acciones totalmente contrarias a lo que sus cargos representan como sindicalistas y como representantes de un partido que se dice de izquierda, como sucede también en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Debemos organizarnos como clase trabajadora para que, a través de una revolución comunista, mandemos a estas lacras al basurero de la historia, el lugar al que verdaderamente pertenecen.

Las demandas de los trabajadores del IMSS, a pesar de sus particularidades, son muy similares a las de los trabajadores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE): incremento salarial, jubilaciones dignas y justas, y condiciones laborales adecuadas para otorgar los servicios esenciales y básicos para la población trabajadora —educación y salud—, los cuales están bajo ataque por la avaricia de los capitalistas, que buscan convertirlos en mercancías para llenarse los bolsillos a costa de millones de trabajadores.

Al igual que con la CNTE, a la que hemos acompañado en su lucha por décadas, los comunistas del Partido Laboral Progresista (PLP) manifestamos nuestra solidaridad con los trabajadores en resistencia del IMSS y les hacemos un respetuoso llamado a ampliar su lucha para acabar con este sistema de opresión capitalista y establecer una sociedad comunista de igualdad social, donde las leyes sirvan a la mayoría de la población trabajadora y castiguen la explotación, el racismo, el sexismo y las conductas anti clase trabajadora.

Las manifestaciones de cientos de trabajadores hacia la sede del Sindicato; las fallidas negociaciones con la Secretaría de Gobernación, el Sindicato y la patronal; y el acoso y la represión con granaderos (supuestamente desaparecidos por Sheinbaum) para desbloquear las calles y accesos son muestra de la naturaleza represiva y anti clase trabajadora de la autodenominada Cuarta Transformación (4T). Esta comparte ADN con el PRI y el PAN, pero lo que la distingue y la hace más peligrosa es que se muestra como progresista y pro clase trabajadora, aunque en los hechos sirve a los mismos intereses: los de la élite supermillonaria y parásita que ostenta el poder y controla las empresas que también invierten en los grandes consorcios médicos privados, las universidades privadas y los millonarios fondos de pensiones.

Para enero de 2027, la 4T pretende imponer el Servicio Universal de Salud (SUS). Para ello necesita imponer condiciones laborales mínimas a todos los trabajadores del sector; por eso pretende acabar con el CCT del IMSS y dar continuidad a los “logros” neoliberales de las administraciones panistas y priistas que eliminaron el RJP. Esa precarización del trabajo tendrá como consecuencia directa un servicio de salud deficiente, en detrimento de la clase trabajadora y en beneficio de la clase capitalista nacional e internacional.

El sistema capitalista de salud es, a todas luces, deficiente e insuficiente. La administración del IMSS dice querer resolver el problema a través del aumento de las cargas de trabajo y la precarización del salario y las prestaciones de los trabajadores de la salud, lo que conduce al empeoramiento del servicio.

La única alternativa para quienes trabajamos en la salud y la educación es organizarnos y unirnos con toda la clase trabajadora para enfrentar a esos ladrones y sus ataques y, en última instancia, organizarnos en un partido para hacer una revolución comunista que acabe con esta sociedad corrupta de desigualdad, llena de patrones parásitos, dirigentes sindicales traidores, politiqueros y partidos electoreros mentirosos.

En una sociedad comunista, el sistema de salud estará organizado por y para los trabajadores; no tendrá como objetivo generar ganancias, como ocurre actualmente.

En una sociedad comunista, el sistema de salud será dirigido por y para los trabajadores. Su objetivo no será generar ganancias, como lo es hoy, sino garantizar que la clase trabajadora lleve una vida sana y plena.