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Aniversario de la liberación de un campo de concentración nazi Ejército Rojo derrotó a fascistas
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- 05 Febrero 2021 646 visitas
Mayo de 1945 fue el final de uno de los sistemas capitalistas más horrendos que ha sufrido el mundo. El gobierno fascista nazi de Alemania dirigido por Adolfo Hitler fue derrotado por el gobierno comunista de la Unión Soviética dirigido por Joseph Stalin. Hoy en día hay muchas mentiras anticomunistas sobre la Segunda Guerra Mundial, el período nazi, y especialmente sobre el papel de la entonces Unión Socialista Soviética en la destrucción de las fuerzas fascistas alemanas. Mientras conmemoramos la liberación del campo de concentración de Auschwitz, refutemos algunas de esas mentiras.
Liberales y conservadores mienten acerca de la II Guerra Mundial
Los medios capitalistas nunca dejan de reescribir la historia. En la serie del sistema de transmisión pública “The Messenger”, uno de los episodios comienza con alguien que dice: “Mi mayor error fue creer que el Ejército Rojo ganó la Segunda Guerra Mundial”. (Serie de mensajeros PBS, 1995) En realidad, el Ejército Rojo ganó la Segunda Guerra Mundial. Nueve de cada diez bajas alemanas fueron a manos del Ejército Rojo.
El liberal PBS no está solo mintiendo sobre la Segunda Guerra Mundial. En 1995, la “historiadora” de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Christina Jeffrey, fue despedida cuando se dio a conocer que en 1986 había criticado un plan de estudios escolar sobre el Holocausto al quejarse de que las perspectivas de los nazis y el Ku Klux Klan no estaban incluidas en él (New York Times, 11/1/95).
La verdad acerca de los Nazis
En 1933, Hitler tomó el poder con el apoyo de la mayoría de los jefes alemanes. Comenzó lo que pensó que iba a ser el “Reich de mil años [imperio]”. Ordenó la construcción de los campos de concentración de Dachau, Oranienburg y Buchenwald. Estos fueron los primeros de lo que se convertiría en 900 campos de concentración grandes y pequeños que existieron hasta el final de la guerra. Uno de los primeros decretos de Hitler introdujo el concepto de Schutzhaft: encarcelamiento preventivo de “enemigos del estado”. Primero, último y siempre, estos eran principalmente comunistas.
Hitler fue muy específico sobre el papel de estos campos. “La brutalidad inspira respeto ... Las masas necesitan a alguien para inspirar miedo y hacerlos temblar y sumisos ... No quiero que los campos de concentración se conviertan en viviendas familiares. El terror es el instrumento político más eficiente ... Los que están descontentos y nos desobedecen pensarán dos veces antes de confrontarnos si saben lo que les espera en los campos de concentración”.
El Ejército Rojo libera a Auschwitz
Doce años después, el reinado de terror de “mil años” del Tercer Reich fue interrumpido por el movimiento comunista. Alrededor de las 3 de la tarde el 27 de enero de 1945, las tropas soviéticas del primer frente ucraniano del avance del Ejército Rojo, liderado por el mariscal Ivan S. Konev, vieron un letrero que decía: “Arbeit Macht Frei” - “El trabajo te hace libre” - en la parte superior de la puerta principal de Auschwitz. Los nazis llamaron a estos campos de exterminio “campos de trabajo”. Estas tropas vieron con sus propios ojos lo que hasta entonces era solo una sospecha basada en mensajes sacados de contrabando de los campos de concentración: el encarcelamiento y la eliminación sistemática de judíos, gitanos y ‘desviados’ políticos. Todo era parte del plan creado por la alta dirección del Tercer Reich, que asesinó a millones. (El Mundo, 8/1/95)
Las tropas del Ejército Rojo encontraron 5.000 prisioneros. Los nazis dejaron atrás a estos prisioneros porque eran demasiado débiles para moverse (y, a pesar de los esfuerzos del Ejército Rojo para salvarlos, muchos murieron). Unos días antes, sabiendo que el Ejército Rojo se estaba acercando a Auschwitz, Hitler ordenó el cierre del campamento. El 18 de enero, las SS nazis, las tropas asesinas de Hitler, dirigieron la “Marcha de la muerte” de 60.000 prisioneros de Auschwitz a Buchenwald, otro campo de exterminio. Miles de prisioneros murieron en esta marcha.
Pero los Estados Unidos había retrasado la entrada en la Segunda Guerra Mundial durante al menos un año. Esperaban que los nazis y la Unión Soviética se debilitaran mutuamente. Por lo tanto, las divisiones 42 y 45 del ejército de los EE. UU. no llegaron al campo de concentración de Buchenwald hasta el 11 de abril, solo unas semanas antes de que el Ejército Rojo liberara Berlín y terminara la guerra. Pero los 5.000 prisioneros que permanecieron en Buchenwald habían organizado una rebelión y habían matado a la mayoría de los guardias de las SS. Lo mismo sucedió en Dachau cuando a las 9 de la mañana del 29 de abril, docenas de prisioneros impidieron que los hombres de las SS eliminaran a todos los internos al luchar contra ellos. No fue sino hasta 9 horas más tarde, a las 6 de la tarde, que las divisiones 42 y 45 entraron en Dachau y se unieron a la lucha, que duró hasta la madrugada del 30 de abril. 30.000 sobrevivieron a la orden, emitida por Heinrich Himmler, jefe de las SS de Hitler, matar a todos los prisioneros Pero fueron los prisioneros rebeldes los que salvaron estas vidas. Muchos más se habrían salvado si los Estados Unidos no hubieran demorado en entrar en la guerra.
La Unión Soviética derrotó a los Nazis
Hoy, los regímenes capitalistas en Polonia, Ucrania, Finlandia y en otras partes de Europa del Este, niegan que las poblaciones de estas tierras hayan sido “liberadas” (aunque las organizaciones judías continúan insistiendo en que el Ejército Rojo fue realmente libertador). Se está haciendo todo para disculpar a los gobernantes capitalistas polacos, británicos, franceses y estadounidenses, que sabotearon todos los esfuerzos para detener a Hitler. En cambio, estos gobernantes capitalistas instaron a Hitler a invadir la Unión Soviética y poner fin al movimiento comunista y a la Unión Soviética socialista, que hizo todo lo posible para detener a los nazis y cuyas tropas finalmente vencieron a la escoria fascista.
Phil Batton, un militante del Partido Laboral Progresista por mas de medio siglo, maestro y cantante, mejoro con su filosofía el pensamiento de la clase trabajadora, un lingüista autodidacta, murió el 22 de enero después de luchar contra una serie de enfermedades.
Phil nació en 1939, en Clairton Pennsylvania, un pueblo obrero segregado. Creció a la sombra de la acerera donde su padre trabajo toda su vida. De no ser por su talento para el futbol, hubiera terminado como su padre en la acerera; U.S. Steel Clairton Coke Works. Fue un atlético y audaz corredor medio en el equipo universitario de futbol de Clairton; donde se lesiono en el cuello y la cabeza, quedando temporalmente paralizado. Se recupero, pero aun cuando su lado izquierdo estaba atrofiado, jamás perdió el agraciado pavoneo de su caminar o sus gestos.
Debido a su accidente fue elegible para una beca, y aprovecho la oportunidad. Fue el primer universitario en su familia, se graduó de la escuela Normal California State Teachers College. Aprendió español por si mismo en la adolescencia, el cual perfecciono cuando vivió en la ciudad de México un verano durante su segundo año de prepa. Phil, con diploma en mano, trato de encontrar empleo de maestro en varias escuelas, pero, los administradores racistas le preguntaban, ¿Qué empleo buscas, de conserje?
En 1963, Phil se mudo a la ciudad de Nueva York a East 100th Street. Su compañero de cuarto fue Harvey Mason, quien se convirtió en su amigo y camarada de por vida. Fue maestro de español en JHS 117 y Harbor JHS escuela para las artes de East Harlem – El Barrio. Es ahí donde Phil es radicalizado por los estudiantes universitarios que militaban en el Movimiento Laboral Progresista, una organización comunista que recientemente se había formado y había tomado el liderato para romper la prohibición de viajar a Cuba, luchando contra el terror policial y organizando resistencia anti-imperialista a la guerra de Vietnam. A finales de 1960, después que el MLP creciera y se convirtiera en el Partido Laboral Progresista, Phil se une y lidera una de las células en el trabajo de los maestros en Nueva York.
Tuvo una gran participación con los cantantes del PLP, quienes grabaron dos memorables álbumes de canciones antirracistas y comunistas a principios de 1970: “Power to the Working Class” y “A World to Win”. La voz de barítono bajo de Phil era el ancla de las armonías de los cantantes. Sus canciones: “Clifford Clover” y “They Shall Rule the Earth” eran liricas con dulzura y fortaleza, con momentos inolvidables de discreta emoción. Phil siempre estaba listo para ensayar y para las presentaciones, le gustaba compartir las ideas del PLP a través de la música.
Aunque modesto y de pocas palabras, Phil podía cantar, o decir, o escribirlas en español, portugués, francés, ruso o chino, de los cuales fue autodidacta. Tradujo varios artículos para el DESAFIO y otras publicaciones del PLP. Su sagaz análisis critico vive en lo publicado.
Phil continúo enseñando en JHS 117 hasta su jubilación, mudándose a la ciudad de Iowa en Iowa, donde hizo una maestría en antropología. Después regreso a Nueva York para enseñar español medico en los programas de certificación de asistentes médicos en los hospitales Bronx Lebanon y Harlem. Viajo varias veces a Brasil y una vez a Costa Rica. Fue una persona con una curiosidad sin limites, nunca dejo de aprender. Le gustaba estudiar informática, aviación, antropología, marxismo-leninismo, e historia africana y afroamericana. Hasta construyo su propio telescopio para fotografiar la superficie de la luna con sus hijas. Su amor por la música y el cine tuvo un gran impacto en sus hijas, especialmente en su hija mayor, Rachel, quien se convirtió en una productora de cine y televisión.
Phil gozaba de una vida social plena y adoraba a su familia y amigos. Su carisma y jovialidad alumbraba cualquier espacio en donde se encontraba. Usaba su conocimiento para entablar conversaciones e inspirar a los demás, nunca anulaba o desestimaba a nadie. Fue amigo de trabajadores de diferentes ramas. El realmente creía que todos somos iguales.
Phil se caso en 1970 con Barbara Watanabe, una maestra y organizadora política. Se divorciaron en 2008, pero siguieron siendo buenos amigos. Le sobreviven Barbara, sus tres hijas: Rachel Watanabe-Batton, Diana Emiko Batton-Fitzgerald, yJennifer Tomiko Beaugris, sus yernos, y tres nietas.
Después de atravesar el mundo cerca y lejos, las enfermedades de Phil lo llevaron al confinamiento de un asilo en Bronx. Pero su espíritu de clase obrero, su sentido de ser, continúo siendo fuerte hasta el final. El ultimo día de su vida, las canciones que tantos años atrás había grabado con los cantantes del PLP lo reconfortaron.
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Capitalismo no puede seguir el ritmo de las mutaciones de Covid-19
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- 05 Febrero 2021 465 visitas
Hemos escuchado mucho sobre la mutación viral y si son más contagiosos o más mortales que el virus COVID-19 original de Wuhan. COVID-19 se ha multiplicado incontables veces en todo el mundo. El capitalismo no ha podido controlar la pandemia y las infinitas replicaciones virales resultantes que están ocurriendo están dando como resultado mutantes más peligrosos. Como ha señalado DESAFIO (véase la página 8, 3 de febrero de 2021), la naturaleza caótica del capitalismo en crisis, combinada con una enorme desigualdad, ha provocado una propagación incontrolada del virus en la mayoría de los países.
¿Qué es un virus mutado?
La información genética se almacena en dos tipos de moléculas, ácido desoxirribonucleico o ADN, que es un ácido nucleico bicatenario, y ácido ribonucleico o ARN, que es un ácido nucleico Mono catenario. Engels escribió en DIALECTICA DE LA NATURALEZAL, “La vida es el modo de existencia de los cuerpos proteicos...” La molécula de ADN consta de dos hebras que se enrollan una alrededor de la otra como una escalera retorcida. Las moléculas de ADN y ARN contienen los códigos de las proteínas que son los componentes básicos de toda la vida.
Los virus no tienen la maquinaria metabólica necesaria para producir las proteínas necesarias para replicarse. COVID-19 es un virus que contiene ARN. Es un virus de ARN. COVID-19 solo se reproduce cuando está en una célula que es capaz de permitir que el ARN viral se haga cargo de la maquinaria metabólica de la célula y produzca las proteínas necesarias para replicarse. A veces, cuando se replica el ARN, se hace una réplica inexacta y la partícula viral resultante no sobrevive. La mayoría de las veces, los errores de replicación o las mutaciones son perjudiciales para el virus. Rara vez la mutación da como resultado una partícula viral que es más eficiente para viajar de una persona a otra o para penetrar en una célula o causar una enfermedad más grave o resistencia a una vacuna.
La atención médica con fines de lucro limita la lucha contra COVID
Es más probable que estas mutaciones se identifiquen si los virus que se aíslan de personas tienen su ARN secuencial. En los EE. UU., esto se ha hecho con aproximadamente el 0,3% de los aislados virales (Forbes, 1/8). En otros países, la secuenciación viral ha sido más completa, pero no lo suficiente para mantenerse al día con la tasa de mutaciones.
Un factor importante que limita la secuenciación es que el capitalismo lucha por organizar la ciencia o la atención médica si no es muy rentable. La falta de coordinación y organización ha caracterizado la respuesta global del capitalismo a la pandemia en general y a la secuencia en particular.
Al describir los problemas de secuenciación en el estado, California Public Radio dijo: “La red de laboratorios permanece fragmentada y el estado no facilita una colaboración sustancial… [por ejemplo] el nuevo laboratorio de diagnóstico del estado en Valencia no está equipado para secuenciación genómica, [y] tiene una capacidad limitada para enviar muestras a laboratorios externos para este trabajo (capradio, org 2/1)”.
A medida que el virus ha mutado, el caos capitalista que limita la secuenciación en todo el mundo se está convirtiendo en un factor, junto con cosas como los sistemas de atención médica en ruinas y racistas y la desigualdad masiva que ha permitido que el virus continúe propagándose.
Nuestra clase, la clase trabajadora, ha sufrido horriblemente por la insensible indiferencia de los gobernantes capitalistas. Solo cuando la clase trabajadora tome el poder seremos capaces de crear una sociedad donde nuestra salud sea la principal preocupación del sistema de salud. El capitalismo no pondrá la salud de la clase trabajadora por encima de sus ganancias. Debe estar destrozado.
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Crisis racista Covid-19 en campos de concentración estadounidenses
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- 05 Febrero 2021 482 visitas
CIUDAD DE NUEVA YORK, 20 de enero—El trato racista del sistema de injusticia de los Estados Unidos hacia los trabajadores indocumentados, intensificado durante la pandemia Covid-19, es una prueba de la necesidad de organizar una sociedad sin fronteras ni explotación.
En su desesperación por intimidar, criminalizar y fomentar el racismo contra los trabajadores indocumentados, 110.100 han sido encarcelados por el gobierno de los EE. UU. desde marzo de 2020. Las peligrosas condiciones dentro de los campos de concentración de Inmigración y Control de Aduanas, agravadas por la pandemia, llevaron a huelgas de hambre 2.500 detenidos a nivel nacional desde marzo pasado hasta julio. Recientemente, los detenidos en tres prisiones del norte de Nueva Jersey, donde también se envía a los detenidos de Nueva York (las cárceles del condado de Essex, Hudson y Bergen), han hecho huelga para protestar por su continuo peligro.
Según un informe publicado por The Detention Watch Network, desde agosto de 2020, la tasa de infecciones por Covid-19 identificadas por ICE es más de 13 veces mayor que la de la población general, a pesar de las escasas pruebas.
Hasta el 23 de diciembre, ICE admitió 73 casos en dos cárceles de Nueva Jersey en huelga. Se han registrado al menos dos muertes en el centro de detención del condado de Essex. E incluso esos números son bajos, ya que cualquier persona que abandona una instalación para ser liberada, deportada o transferida ya no se cuenta.
En un dormitorio de 48, no se permitían máscaras
En una entrevista con un trabajador encarcelado en el condado de Essex, dijo que los prisioneros viven en dormitorios abarrotados de 48 personas y no se les permite usar máscaras. Nunca tuvo una prueba de Covid-19. En algunas visitas médicas ni siquiera se le tomó la temperatura. También desarrolló un problema grave de ritmo cardíaco que requiere tratamiento hospitalario, pero solo fue atendido por el médico del lugar, quien le dio un medicamento contraindicado por su asma y nunca lo volvió a ver. Posteriormente, el diagnóstico desapareció de su historial. Por participar en la huelga de diciembre, la administración lo transfirió a la lejana detención en Búfalo, Nueva York.
Se estima que los centros de detención de ICE han sido responsables de 245.000 casos de Covid-19 en todo el país (CNN, 11/12/20), en virtud de la alta tasa de contagio entre el personal que entra y sale de la comunidad, así como los detenidos que se liberan sin diagnosticar. Además, cientos de deportados han dado positivo por covid-19, incluidos más de 330 en Guatemala (República de Arizona, 28/10/20). El gobierno capitalista de Estados Unidos no se preocupa por la salud de los trabajadores en ninguna parte.
¿Único crimen? Ser un trabajador superexplotado
El principal delito por el que se detiene a los trabajadores indocumentados es el delito de existir como trabajador indocumentado. Algunos arrestados durante una parada de tráfico de rutina (Pro Publica, 4/2/18). Los inmigrantes, documentados e indocumentados, constituyen el 17,4 por ciento de la fuerza laboral (Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., 29/05/20). Se afanan en trabajos laboriosos como agricultura, empaque de carne, salud en el hogar, construcción y muchos trabajos de servicios de bajos salarios.
Mientras los patrones criminalizan a los trabajadores por las condiciones que creó su sistema de ganancias, se salen con la suya con el crimen más grande de todos: la superexplotación y el terror estatal racista. Los especuladores celebran su mecanismo para dividir a los trabajadores entre sí: blancos contra negros, latinos y asiáticos, ciudadanos contra indocumentados, una forma de reprimir a todos los trabajadores. Lo que obtienen los especuladores capitalistas son cientos de millones de dólares pagados a dueños de prisiones privadas que albergan al 70 por ciento de los detenidos, como GEO y Corrections Corporation of America. Municipios como el condado de Hudson y el condado de Essex, Nueva Jersey recaudan cerca de $ 120 por día por cada prisionero a través de contratos con ICE (Patch, 1/6).
Biden no es amigo de trabajadores
Algunos esperan que todo cambie con el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris.
Recuerde, fue bajo los demócratas en 1996 cuando las detenciones obligatorias y la deportación acelerada se convirtieron en ley. Fue bajo la administración de Obama y Biden que más de tres millones de inmigrantes fueron deportados, más que en todas las administraciones anteriores combinadas, y las detenciones familiares aumentaron. Además, aunque la administración Obama deportó a 1,18 millones de personas en sus primeros tres años, el número de deportaciones ha sido un poco menos de 800.000 hasta ahora bajo Trump” (The Hill, 18/11/19). Ni los republicanos ni los demócratas son amigos de la clase trabajadora.
Biden representa intereses diferentes que los pequeños fascistas. Es el peligro económico e internacional del imperialismo estadounidense lo que dicta lo que realmente podemos esperar de cualquier administración. A medida que la posición de Estados Unidos en el mundo declina y se ve inundada por la crisis capitalista, la principal tarea de los grandes fascistas es preparar a su sociedad para la guerra y el fascismo (ver glosario, página 6).
El Partido Laboral Progresista está involucrado en acciones masivas para liberar a los inmigrantes, como muchas que han ocurrido fuera de las cárceles de Nueva Jersey y en organizaciones que se oponen a ICE y sus políticas de salud, como Médicos por los Derechos Humanos, Cosecha y el Comité de Inmigración de la DSA (ver página 3). Luchamos para liberar a todos los trabajadores del sistema criminal patronal y sus fronteras racistas.
¡Luchar con ganas utilizando radios!
Recientemente descubrí un programa de entrevistas de radio WBAI en la ciudad de Nueva York llamado A New Day que se transmite a las 7 am cuando muchos trabajadores se trasladan a sus trabajos con sus teléfonos celulares. Ya pude salir al aire algunas veces y pude mencionar nuestro sitio web www.plp.org.
Recientemente salí al aire sobre la huelga de los camioneros de Bronx Hunts Point que fue atacada por la policía. Dije:
La policía es la primera prioridad presupuestaria de la dictadura corporativa porque rompe huelgas y manifestaciones que amenazan las ganancias de sus patrones. Estuve con los trabajadores del tránsito que cerraron la ciudad durante once días en 1964 y ganamos porque, como decían los patrones, “nos apuntan con un arma en la cabeza”. Los trabajadores deben comprender su poder cuando están unidos. Los camioneros alimentan a la ciudad, necesitan organizarse con los trabajadores del tránsito, el hospital, el saneamiento, el servicio y la entrega y el público para construir un partido de la clase trabajadora que dirija la sociedad.
Creo que algunos de los miembros de nuestro Partido con experiencia importante en la lucha podrían participar en estos muchos programas de entrevistas y llevar nuestro Partido a los trabajadores.
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Colectividad versus individualismo
El número del 3 de febrero de CHALLENGE tenía un excelente artículo en la última página que compara el individualismo / libertad capitalista con la colectividad comunista. Pero, ¿qué es esta libertad individual y cómo está tan ligada al capitalismo?
Veamos la cuestión de las vacunas. ¿Todos tenemos la libertad individual de elegir vacunarnos? No. No solo no hay suficiente suministro, sino que la distribución ha sido mal manejada por un gobierno mayormente interesado en proteger a las grandes empresas y sus ganancias. Pero podría haber una oferta mucho mayor. Johnson & Johnson y AstraZeneca son “libres” para competir para ingresar al mercado de vacunas, con vacunas de efectividad inferior al 70 por ciento. Pero durante los últimos dos meses ya podrían haber estado produciendo las vacunas con un 95 por ciento de efectividad que ya están aprobadas.
Y las instalaciones en India y Sudáfrica podrían estar produciendo versiones genéricas de esas vacunas. Pero la producción capitalista con fines de lucro no permitirá la producción para las necesidades humanas. Durante los últimos dos meses, los trabajadores de todo el mundo podrían haber estado cooperando sobre cómo vacunar a todo el mundo más temprano que tarde. En cambio, la ideología capitalista nos enseña a “saltar la línea” o simplemente usar el soborno como lo están haciendo muchos ricos. Y para justificar este comportamiento individualista y egoísta, se nos dice que es la naturaleza humana.
El artículo CHALLENGE del 3 de febrero ofrece algunos ejemplos de colectividad comunista de China y Rusia cuando eran sociedades socialistas dirigidas por comunistas. Hoy quedan algunos restos de esa colectividad. Pero hoy en día existen numerosos ejemplos de colectividad de la clase trabajadora en todo el mundo. Como la mayoría de las cosas, la colectividad es una cuestión de clase.
Los capitalistas compiten y explotan a sus trabajadores. Por eso promueven el individualismo y el egoísmo. Los trabajadores luchan y tienen que mantenerse unidos solo para hacer algún pequeño avance contra la explotación capitalista. Esa es la colectividad de la clase trabajadora.
Lo vemos hoy con las protestas antirracistas masivas contra los asesinatos policiales y con los trabajadores esenciales en los hospitales haciendo un esfuerzo adicional para cuidar a sus pacientes. Lo vemos en las recientes huelgas masivas en India. Lo vemos durante guerras, desastres y colapsos económicos, todos causados por el capitalismo. Trabajadores haciendo todo lo posible para ayudar a otros trabajadores. Necesitamos desarrollar esta colectividad de la clase trabajadora, en una colectividad comunista para que podamos organizar un movimiento revolucionario para deshacernos del capitalismo de una vez por todas. ¡Únase al Partido Laboral Progresista!
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¿Por qué llamarlos grandes fascistas?
Aquí hay una carta sobre una discusión que tuvo nuestra área sobre por qué llamamos al ala capitalista dominante «los grandes fascistas». Creo que una de las razones es porque son ellos los que llevarán a los trabajadores de Estados Unidos a la próxima guerra mundial.
Quería agregar que los grandes fascistas son más hábiles. Los pequeños fascistas son los miembros abiertos del KKK, nazis y Proud Boys. Son muy abiertos sobre su racismo, lo que los mantiene un poco más pequeños en número y más marginales.
Sin embargo, los grandes fascistas tienen su cultura y sus medios para construir un movimiento fascista más grande. Pueden conseguir que muchas personas buenas “luchen por la libertad”, “luchen por la democracia” o “luchen por el mejor gobierno que haya existido”.
Como la famosa cita del ex presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, «No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país». Es fascista. Hacer que muchos trabajadores piensen que están luchando por lo que es bueno y misericordioso cuando en realidad es por el poder y las ganancias de la clase capitalista.
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Docente sustituto opina sobre negligencia capitalista
Soy un maestro sustituto en Indianápolis que ha trabajado un total de un mes y tres días durante todo el año escolar debido a que las escuelas volvieron a abrir tarde debido a las infecciones por coronavirus y luego volvieron a cerrar a principios de noviembre después de solo haber estado abierto anteriormente durante un mes.
Trabajé regularmente en la primera escuela a la que me asignaron antes de la pandemia. El primer día de regreso fue peligroso. La clase de kindergarten que tenía usaba máscaras que eran demasiado grandes, no sabían cómo distanciarse socialmente, las particiones del escritorio eran de espuma barata y los niños no entendían por qué era importante mantener las máscaras puestas. Los jefes de la escuela no estaban completamente preparados. Decidí no tomar ninguna tarea desde Kinder hasta segundo grado.
La siguiente tarea que tuve fue enseñar español a largo plazo en otra escuela primaria. Esta escuela fue un mini súper esparcidor, ya que algunos estudiantes y personal contrajeron Covid-19. Todos los días durante un mes, estaba arriesgando mi vida ya que tenía asma preexistente. El liderazgo de la escuela era contrario a la clase trabajadora y fue descuidado con los protocolos Covid-19, como el distanciamiento social con el personal y los estudiantes. El director era una broma. Tuve mucha suerte de no haber contraído el Covid-19. Mientras tanto, dos maestros de distritos escolares metropolitanos murieron a causa de Covid-19.
Poco antes de mi último día, la junta escolar anunció que las escuelas volverían a cerrar debido a que los niveles de Covid-19 eran demasiado altos.
Covid-19 es un virus del capitalismo, y bajo el comunismo, encontraríamos métodos de aprendizaje alternativos. Sin ninguna consideración seria por la salud de nuestra clase, es un asesinato social enviar maestros, personal de apoyo y estudiantes a morir en estas escuelas.
Respuesta al DESAFÍO: Todos estamos de acuerdo en que las escuelas de los jefes son peligrosas. La reapertura de la escuela es un dilema en el que todos pierden para nuestra clase. El aprendizaje remoto trata la mente de los estudiantes como prescindible. El aprendizaje dentro del edificio de la escuela trata la seguridad de los estudiantes como algo prescindible. De cualquier manera, no hay consideración por la salud, mental o física. ¿Es la opción dejar de trabajar en esas escuelas? Podría ser útil pensar en los trabajadores esenciales y también en cómo tienen una opción imposible. La clase trabajadora nunca lo ha tenido fácil.
En una sociedad capitalista, no hay escuelas seguras. Los niños pequeños, especialmente negros y latinos, son muy vulnerables a los ataques de los patrones. La mente y la salud de los estudiantes, en los que eligió rechazar las asignaciones, no son desechables. Más que aprender, las escuelas brindan servicios de salud, almuerzo, fisioterapia, asesoramiento y otros servicios. Llamar a mantener las escuelas cerradas “hasta que sean seguras” sin reconocer esta realidad y sin una planificación genuina para las necesidades de los estudiantes, socava la solidaridad de la clase trabajadora. Como comunistas y miembros de la clase trabajadora, debemos ser parte de la lucha. Podemos preguntar a los camaradas y compañeros de trabajo cómo están luchando por los estudiantes durante esta crisis capitalista.
